Con un poco de retraso, parece obligado hacer una breve referencia a las rebajas, que en enero y julio están a la orden del día (pero en julio todavía no había decidido seguir con el blog). Considero indignante el modo en que se trata a los consumidores estos días, contraviniendo, entre otros, los preceptos de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista. Llego a preguntarme si estas tiendas, en ocasiones importantes cadenas, no tienen, como sería lógico, servicios jurídicos. ¿Por qué soportamos artículos de temporadas pasadas, artículos deteriorados y artículos, incluso, de la temporada de invierno, estando en verano? Los comercios (sobre todo los grandes) se aprovechan de la falta de conocimiento de sus derechos por parte de los consumidores y han llegado a inventarse algo que llaman “nueva colección” (olvidando que no pueden convivir artículos rebajados y artículos que no lo estén) que dicen que es de “otoño-invierno” (para evitar lo anteriormente dicho), pero que no es sino una nueva colección primavera-verano, bien colocada y reluciente, como un oasis en el caos de los artículos rebajados. Invita, sin duda, a la reflexión por parte de los consumidores, dado que los Inspectores correspondientes parecen no comprar en rebajas.